Un divisor de muestras es un equipo diseñado para reducir la cantidad de un material sólido sin alterar sus propiedades ni su distribución de tamaños de partícula. En la mayoría de los análisis científicos, solo se requiere una pequeña cantidad de gramos para el ensayo; sin embargo, si esa pequeña porción se toma de forma aleatoria sin un proceso de cuarteo técnico, los resultados serán sesgados. El uso de estos instrumentos garantiza que el análisis refleje la realidad de todo el lote de producción, evitando errores costosos en la interpretación de los datos.
¿Cuál es la diferencia entre un cuartiador manual y un divisor rotativo?
La diferencia principal radica en el mecanismo de fraccionamiento y el nivel de precisión. Los cuartiadores manuales, como el modelo RT, utilizan una serie de canales orientados en direcciones opuestas que dividen el material por gravedad en dos partes iguales. Son ideales para materiales gruesos y ambientes donde no se dispone de energía eléctrica. Por otro lado, los divisores rotativos como el PT 100 emplean un sistema de alimentador vibratorio y una corona de recipientes en giro, lo que permite una representatividad estadística superior, llegando a precisiones de fraccionamiento del 99.9 por ciento.
¿Cómo se selecciona el modelo adecuado según el tamaño de la muestra?
La elección depende del volumen inicial y del tamaño máximo de la partícula. Para muestras pequeñas de laboratorio donde se busca una división analítica fina, los modelos rotativos son la mejor opción. Si el material tiene un tamaño de grano mayor, como piedras o carbón, se requieren cuartiadores de canales con aberturas más anchas que eviten el atascamiento. Por ejemplo, la serie RT cuenta con modelos que van desde los 6.5 milímetros hasta los 75 milímetros de apertura de canal para adaptarse a distintas granulometrías y asegurar un flujo constante sin segregación.
¿Qué ventajas ofrece la automatización en el proceso de cuarteo?
La automatización, presente en equipos avanzados como el PT 200 o el PT 300, permite un proceso de alimentación continua y controlada. Esto no solo ahorra tiempo al operario, sino que asegura que la velocidad de rotación y la frecuencia de vibración sean constantes, eliminando cualquier variabilidad externa. Además, estos sistemas suelen ser modulares, permitiendo recolectar diferentes fracciones de rechazo y muestras analíticas de forma simultánea y limpia, minimizando la pérdida de polvo fino durante el procedimiento y manteniendo la integridad de la muestra.




