El Método Kjeldahl completo de BÜCHI ofrece una solución robusta y de vanguardia para la determinación de nitrógeno total. Y por ende, el contenido proteico en una amplia gama de muestras, siendo de vital importancia para la industria alimentaria. Este enfoque integral aborda cada etapa del proceso Kjeldahl. Desde la preparación de la muestra hasta la manipulación segura de subproductos, asegurando resultados precisos y reproducibles en todo momento.
Digestión eficiente de las muestras
La fase inicial del método Kjeldahl, la digestión, se maneja con la máxima eficiencia mediante los equipos BÜCHI. Los Kjel-Digester (K-446/K-449) proporcionan un calentamiento uniforme y fiable para una alta consistencia en la digestión de múltiples muestras, ideal para rutinas y cumplimiento normativo. Alternativamente, los Speed-Digester (K-425/K-436/K-439) aceleran el proceso con su calentamiento ultrarrápido y control preciso, optimizando el rendimiento y la flexibilidad para diferentes volúmenes de muestra. Ambas líneas garantizan una descomposición completa de la matriz para liberar el nitrógeno para su posterior análisis.
Neutralización segura de gases de escape
La seguridad en el laboratorio es primordial, y el Scrubber K-415 de BÜCHI es el componente clave que lo garantiza. Este sistema neutralizador de gases de recirculación está diseñado específicamente para eliminar y neutralizar los humos ácidos y tóxicos generados durante la etapa de digestión. Al procesar estos gases de forma eficiente y segura, el Scrubber K-415 protege al personal del laboratorio de la exposición a sustancias nocivas y previene la corrosión de los equipos, asegurando un ambiente de trabajo saludable y conforme a las normativas de seguridad ambiental.
Liofilización para preparación y preservación de muestras
Aunque no es una etapa directa del análisis Kjeldahl per se, la inclusión de los equipos de liofilización Lyovapor™ (L-250/L-300) complementa la cadena de trabajo en la industria alimentaria y de investigación. Estos liofilizadores permiten la preparación de muestras en polvo para el análisis Kjeldahl u otros, o la preservación a largo plazo de materiales biológicos y compuestos sensibles al calor. El L-250 es ideal para el uso diario con alta capacidad de hielo, mientras que el L-300 ofrece una capacidad superior y tecnologías avanzadas como Infinite-Control™ y Infinite-Technology™ para una productividad ininterrumpida y un control detallado del proceso de secado por congelación.
Un flujo de trabajo integrado para la industria alimentaria
En conjunto, estos equipos de BÜCHI forman un flujo de trabajo Kjeldahl completo y optimizado. Desde la digestión controlada que prepara la muestra, pasando por la neutralización que asegura la seguridad, hasta la liofilización que puede ser crucial para la preparación o almacenamiento de la muestra, BÜCHI ofrece una solución integral. Esta integración es particularmente valiosa en la industria alimentaria, donde la determinación precisa del contenido proteico es vital para el control de calidad, el etiquetado nutricional, la investigación de nuevos productos y el cumplimiento de las normativas de seguridad alimentaria. Con BÜCHI, los laboratorios pueden confiar en un sistema que combina precisión analítica, alta eficiencia y seguridad operacional.




